Posted by: cosechablog | June 4, 2008

El Fracaso

Y,  en efecto, el faraón se entero de lo sucedido y trato de matar a Moisés; pero Moisés huyo del faraón y se fue a la tierra de Madian, donde se quedo a vivir junto al pozo.  Éxodo 2:15

 

Estimados hermanos y amigos recientemente me sentí movido a predicar sobre el fracaso, el fracaso que a todos en determinado momento nos ha llegado, o bien quizás llegara.  Aunque nadie quiere hablar sobre ello, pensar o prepararse.  Es interesante que todos buscamos el éxito, ser reconocidos y triunfar.  No hay clases de fracaso, seminarios o libros que instruyan sobre que hacer y porque fracasamos.

 

EL FRACASO NOS INCUMBRE A TODOS

El que fracasa se siente avergonzado de haber fracasado y la gente no quiere compartir con los fracasados, sin embargo el fracaso nos incumbe a todos.  Todos fracasamos en áreas como el amor, la salud, lo económico, las relaciones sociales, etc.  Así que vivimos constantemente levantándonos de pequeños y grandes fracasos; bueno algunos se levantan, otros se la creen que no volverán amar, a tener salud, a recuperarse de una perdida económica, etc.

 

EL GRAN MOISES, EL GRAN FRACASADO

Cuando pensamos en Moisés, el caudillo, el líder de Israel que lo saca de la esclavitud, se nos da en pensar en el grande.  Eso porque conocemos muy bien su historia, la misma que ha sido llevada a la pantalla y contada miles de veces en la escuela dominical, en los pulpitos, grandes predicadores han usado a este personaje para algún mensaje poderoso.  Pero verlo como el gran fracasado, hasta se puede tomar como insulto, sin embargo eso fue lo que la Biblia nos muestra.  Ella nos dice Pero Moisés huyo del faraón (Ex. 2:15)

 

UN HOMBRE QUE TUVO TODO Y LO PERDIO TODO

¡Ese mismo fue Moisés! Llego a tener todo en Egipto, todo lo que un hombre puede desear.  Dinero, fama, fortuna, sirvientes, reconocimiento, hogar, casa, palacio, familia, riquezas, comida, manjares, fiestas, mujeres, etc.  De repente lo perdió todo, todo por un deseo que también quería satisfacer, ser juez, pacificador, gobernador de un pueblo, de una gente a la cual descubrió que se debía y sintió que tenia que hacer algo por ellos.  (Ex. 2: 13, 14) Situación que involuntariamente lo convirtió en un asesino.

 

UN HOMBRE FRACASADO

Un día en que Moisés esta cuidando el rebaño de Jetro, su suegro. (Ex. 3:1)

Habían transcurrido 40 años en el desierto de Madian, muchos no se pueden imaginar como es el desierto ya que nunca han estado allí, pero los que lo conocen saben que no hay mucho que lo aliente a uno. 

 

Déjeme decirle como se sintió Moisés esos 40 años en el desierto:

– Arruinado

– Desesperado

– Con inquietudes muy fuertes al pensar una y otra vez en lo que hizo un día para terminar allí.

– Descorazonado al ver sus sueños arruinados por una tontera de imaginarse un juez digno, por el crimen, por la huida, etc.

– En una palabra, se sintió 40 años más viejo y lleno de fracaso.

 

Como lo veían los demás:

– Un extranjero fracasado.

– Un soñador, un iluso.

– Un hombre que tuvo fortuna y término en la calle, mejor dicho en un desierto grande.

– Lo veían como un aprovechado de su suegro.

– Un mantenido.

– Un gran desocupado al cual hay que darle alguna ocupación, la que sea.

– Un pensador, un filosofo, un místico, etc.

– ¡Un fracasado!

 

A DIOS LE GUSTAN LOS FRACASADOS

Dios siempre nos sorprende! Y parece gustarle los fracasados, ya que estos lo han perdido todo y no tienen nada que mas perder en aceptar el llamado de Dios.

 

El problema con el hombre es que esconde sus fracasos y trata de demostrar que esta en el control de todo y en la cima.  Además cuando fracasa se esconde de todos, hasta de Dios al cual termina culpando de su gran fracaso.

 

La Biblia nos habla como Dios llamo la atención de aquel gran fracasado por medio de una zarza ardiente (Ex. 3:1-3)

Moisés dijo: <<!Que increíble! Voy a ver por que no se consume la zarza>> Sin saber que ese día toda su vida de fracaso se terminaría para iniciar un gran liderazgo, el liderazgo que siempre soñó, el liderazgo que todo hombre y mujer sueña.

 

DIOS PERMANECE TRABAJANDO DETRÁS DE LOS FRACASADOS

 

Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba a mirar, lo llamo desde la zarza: -¡Moisés, Moisés! (Ex. 3:4)

 

40 años tuvo que esperar Moisés para oír esa voz divina, esa voz que le dice: Disponte a partir.  Voy a enviarte al faraón para que saques de Egipto a los israelitas, que son mi pueblo.  (Ex. 3:10)

 

EL FRACASO MARCA FUERTE

Moisés respondió ¿Y quien so yo para presentarme ante el faraón y sacar de Egipto a los israelitas? (Ex. 3:11)

Las personas que han fracasado y permanecen años alejadas del éxito, victorias, gente exitosa, etc., pierde la sensibilidad y capacidad para trabajar, para hablar, aceptar liderazgos, retos, etc.

 

DEBE BASTAR LA RESPUESTA DE DIOS

Yo estaré contigo, le respondió Dios.  (Ex. 3:12)

Cuando Dios se propone levantar a una persona lo marca con palabras como las siguientes:

– Yo estoy contigo.

– No temas.

– Nadie te podrá hacer frente.

– Yo derrotare a tus enemigos.

– Soy tu sanador.

– Te prosperare.

– Yo te he enviado.

– Mi presencia ira contigo.

 

UN LLAMADO ENTREGA TODO A DIOS

Decíamos que la gente oculta sus fracasos, sin embargo el que aprender a ver los fracasos como las oportunidades que Dios da para crecer, entrega todo lo que tiene en las manos de Dios.  Moisés llego a confiar su más valiosa posición como pastor de ovejas, su vara.  Dios le pidió que la dejara caer por suelo.  El que dice que no ha experimentado los fracasos en su vida, son siempre aquellos que nunca sueltan lo que aman, nunca abren la mano a Dios, nunca caen sobre sus rostros, y nunca ven las maravillas del Eterno.

 

Moisés ya no tenia nada, lo tuvo y lo perdió, así que soltó de su mano la vara y esta se transformo convirtiéndose en un signo de milagros, maravillas y autoridad.

 

¿Qué tienes en la mano? Pregunto el Señor.  Una vara, respondió Moisés.  Déjala caer al suelo, ordeno el Señor.  Moisés la dejo caer al suelo, y la cara se convirtió en una serpiente.  (Ex. 4:2, 3)

 

Amigos espero que esta meditación les haga reflexionar de las cosas que todavía retienen en sus manos y las rindan a Dios.  Dejen que Dios se exalte en medio de sus vidas, aunque a ustedes les parezca que han fracasado muy hondo, sin embargo si se dan cuenta Moisés lo perdió todo y Dios pareció tardar 40 años, sin embargo este hombre es hoy por hoy un símbolo de valentía, fortaleza, liderazgo, sabiduría, riqueza, espiritualidad y un hombre símbolo de cómo Dios levanta a los mas hundidos.

 

Bendiciones,

Dr. Manolo Urrutia/JISL


Responses

  1. Pastor Urrutia, saludos desde El Salvador, mi nombre es Eduardo González y soy de la Iglesia Visión de Fe de San salvador. Que impactante este mensaje, muchas gracias por dejarse usar por el Señor y haberlo compartido con todos los que tenemos la oportunidad de leerlo, muchas bendiciones !!!


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